Superposición del sitio

7 de las guerreras m√°s famosas a lo largo de la historia

El mundo clásico conocía y respetaba las habilidades de las reinas celtas de la vida real. En Oriente, las guerreras legendarias podían abatir a un enemigo y arrancarle la cabeza como las mejores, mientras que una reina centroafricana utilizaba su astucia y conocimientos militares para enfrentarse a los traficantes de esclavos portugueses. Las mujeres nativas americanas lucharon para preservar su patria frente a los soldados estadounidenses, y las patriotas lucharon contra la Corona británica. He aquí un repaso a algunas de las guerreras más sorprendentes de la historia.

Boudica: la venganza contra Roma

B√ļdica, la reina de los icenos de Anglia Oriental, en Gran Breta√Īa, no se propuso ser una guerrera. Pero tras la muerte de su marido, el gobernante iceno, en el a√Īo 60 a.C., los romanos la azotaron y violaron a sus hijas, y no tuvo m√°s remedio que plantar cara. B√ļdica levant√≥ un ej√©rcito y destruy√≥ Camulodunum (Colchester), Londinium (Londres) y Verulamium (San Albano). El historiador romano Casio Dio la describe de esta manera: ¬ęSu estatura era muy alta, su aspecto muy aterrador, su mirada muy feroz y su voz √°spera; una gran masa de pelo muy tupido le ca√≠a hasta las caderas¬Ľ.

Sin embargo, los brit√°nicos se enfrentaron a su venganza en el a√Īo 60 o 61 a.C., cuando el general romano Suetonio se enfrent√≥ a ellos en la batalla. B√ļdica dirig√≠a desde su carro, exhortando a sus soldados a luchar o ser esclavizados, pero ella y su ej√©rcito fueron derrotados. T√°cito escribe que B√ļdica tom√≥ entonces veneno, aunque nunca se demostr√≥.

Tomoe Gozen Samurai de élite

La mayoría de los estoicos y disciplinados guerreros samuráis de Japón eran hombres, pero uno de los más famosos fue una mujer. La historia de Tomoe Gozen (Lady Tomoe) se conoce principalmente por La historia de los Heike, una historia ficticia de la Guerra de Genpei del siglo XII entre dos familias, los Taira (también conocidos como los Heike) y los Minamoto.

Era una samur√°i de su marido (o amante), el se√Īor de la guerra Kiso no Yoshinaka (tambi√©n conocido como Minomoto no Yoshinaka). Tomoe fue descrita como ¬ęuna jinete intr√©pida a la que ni el caballo m√°s feroz ni el terreno m√°s duro pod√≠an desanimar, y manejaba con tanta destreza la espada y el arco que era rival para mil guerreros, y apta para enfrentarse a un dios o a un demonio¬Ľ.

Con su ayuda, Yoshinaka triunf√≥ contra los Taira, pero entonces su familia se volvi√≥ contra √©l. Se encontr√≥ luchando contra su primo en la batalla de Awazu en 1184. Tomoe estuvo con √©l en el campo de batalla hasta que s√≥lo quedaron cinco guerreros. Yoshinaka le orden√≥ que lo dejara mientras agonizaba, pero ella agarr√≥ a un soldado enemigo ¬ęcon un poderoso apret√≥n, lo tir√≥ contra el pomo de su silla de montar, lo mantuvo inm√≥vil, le arranc√≥ la cabeza y la tir√≥¬Ľ. Luego dej√≥ caer su armadura y se march√≥, fuera de la historia.

Juana de Arco: soldado de Dios

En plena Guerra de los Cien A√Īos entre Francia e Inglaterra, en el siglo XV, una joven campesina acudi√≥ al rescate de Francia. Juana de Arco era s√≥lo una adolescente cuando en 1429 se acerc√≥ al delf√≠n Carlos, el heredero del trono franc√©s que a√ļn no hab√≠a sido coronado (los ingleses ten√≠an Reims, el lugar tradicional de coronaci√≥n de Francia). Guiada por las voces santas de San Miguel, Santa Catalina de Alejandr√≠a y Santa Margarita de Antioqu√≠a, le dijo: ¬ęHe venido y soy enviada en nombre de Dios para traer ayuda a ti y a tu reino¬Ľ. Tras ser interrogada por las autoridades eclesi√°sticas, se le dio permiso para reunir tropas y partir.

Juana y sus tropas liberaron la ciudad sitiada de Orleans, despejando el camino para que Carlos II fuera coronado por fin, dando a Francia un rey legítimo. Pero en 1430, los ingleses capturaron a Juana, la juzgaron y condenaron por herejía y la quemaron viva el 30 de mayo de 1431 en Ruán. Con el tiempo, los franceses ganaron terreno y acabaron expulsando a los ingleses de la mayor parte de su territorio. Carlos VII anuló la sentencia de herejía de Juana. En 1920, la Iglesia Católica la canonizó y los franceses la celebran como su patrona.

Tang Sai-er: líder rebelde

Durante la dinastía Ming del siglo XV, Tang Sai-er, una joven de Putai (actual provincia de Shandong), recibió clases de artes marciales de su padre. Se casó con un itinerante llamado Lin San y se unió a la Sociedad del Loto Blanco, una orden religiosa y política secreta, convirtiéndose en una líder local.

Su mundo cambi√≥ cuando perdi√≥ a sus padres, y luego a su marido, en una √©poca en la que el emperador impon√≠a fuertes impuestos y las inundaciones y sequ√≠as asolaban la tierra. Como no era partidaria de la inacci√≥n, en 1420 reuni√≥ un ej√©rcito de campesinos que luch√≥ con √©xito contra los soldados Ming. Seg√ļn algunos relatos, gan√≥ una batalla creando un ej√©rcito de demonios voladores con mu√Īecos de papel.

Cuando por fin fue derrotada, huy√≥ y nunca fue encontrada. Algunos relatos dicen que fue capturada, pero que no se le pudo hacer da√Īo ni matar con ning√ļn arma. Tambi√©n se dec√≠a que se hab√≠a disfrazado de monja budista. Todas las monjas de la zona fueron detenidas e interrogadas, pero nunca se encontr√≥ a la comandante rebelde.

Nzinga Mbande: La reina africana

Célebre por su inteligencia, su astucia política y su habilidad para hablar portugués, Nzinga Mbande definió gran parte de la historia de la Angola del siglo XVII. Cuando los traficantes de esclavos portugueses amenazaron su patria, su hermano, el rey, le pidió que negociara un tratado de paz en 1622. En la reunión, los portugueses le proporcionaron una estera para sentarse, lo que implicaba su condición de inferioridad respecto al gobernador. Ella pidió a uno de sus ayudantes que se arrodillara sobre sus manos y rodillas para que le sirviera de silla, estableciendo su igualdad y negociando el tratado.

A la muerte de su hermano en 1624, Nzinga se convirti√≥ en reina de Ndongo (en contra de la tradici√≥n que declaraba que s√≥lo los varones pod√≠an gobernar), el vasto reino del pueblo mbundu; y pas√≥ a conquistar el cercano reino de Matamba. Demostrando r√°pidamente ser una monarca superlativa, form√≥ alianzas con antiguos estados rivales para luchar contra los portugueses en lo que se convertir√≠a en una guerra de 30 a√Īos. Pero no era s√≥lo una l√≠der real; preparaba a los j√≥venes soldados dirigi√©ndolos en ejercicios de danza de guerra con flechas y lanzas. Tambi√©n dirigi√≥ personalmente a las tropas en la batalla -hasta sus setenta a√Īos- con el t√≠tulo de ¬ęgeneral¬Ľ.

Prudence Cummings Wright: patriota incondicional

Prudence Cummings Wright procedía de una familia de leales en el Massachusetts del siglo XVIII, pero creía en la independencia de las colonias. Cuando su marido se unió a otros de Pepperell para marchar a luchar contra los británicos tras las batallas de Lexington y Concord en abril de 1775, fue elegida líder de una milicia femenina conocida como la Guardia de la Sra. David Wright, con la misión de defender la zona.

Cuando se enteró de que sus hermanos lealistas y otros estaban pasando información de contrabando desde Canadá a Boston, impulsó la acción militar. Cuando los espías cruzaron el puente cubierto de la ciudad, dirigió a las mujeres para confiscar sus documentos y mantenerlos prisioneros, impidiendo que los británicos en Boston se enteraran de los movimientos de las tropas estadounidenses.

Mujer del Camino del B√ļfalo Luchadora cheyenne

La batalla de Little Bighorn es bien conocida por ser el acontecimiento en el que el teniente coronel George Custer encontr√≥ la muerte, cuando el s√©ptimo regimiento de caballer√≠a de Estados Unidos se enfrent√≥ a los indios de las llanuras. Lo que es menos conocido es el papel que desempe√Ī√≥ la guerrera cheyenne Buffalo Calf Road Woman. Ya se hab√≠a consagrado como una luchadora temible durante las guerras sioux de 1876, salvando heroicamente a su hermano peque√Īo en la batalla del Rosebud -los cheyennes llamaron a la batalla ¬ęEl combate en el que la chica salv√≥ a su hermano¬Ľ. En Little Bighorn, ese mismo a√Īo, luch√≥ al lado de su marido, Coyote Negro, y, seg√ļn los narradores orales, fue ella quien golpe√≥ a Custer desde su caballo con un garrote antes de que fuera abatido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.