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El proceso de Transici贸n a la democracia y la Constituci贸n de 1978

El proceso de Transici贸n a la democracia y la Constituci贸n de 1978
Constituci贸n 1978

Tras la victoria de los sublevados en la Guerra Civil espa帽ola, se culminar谩 la instauraci贸n de un r茅gimen dictatorial de car谩cter fascista, cuya institucionalizaci贸n ya hab铆a comenzado durante la guerra, conocido como la dictadura de Franco. Este r茅gimen, que perdur贸 m谩s de 35 a帽os, supondr谩 el ascenso al poder de las antiguas clases dominantes acompa帽ado de una represi贸n sistem谩tica de la oposici贸n, experimentando un d茅bil proceso de moderaci贸n tras la victoria de los aliados en la SGM. En cualquier caso, no ser谩 hasta la d茅cada de los 60 cuando el desarrollismo econ贸mico, unido a la d茅bil apertura del r茅gimen iniciada por los sectores reformista y el desarrollo del turismo, comience a generar en la sociedad espa帽ola deseos de democracia, que crecer谩n progresivamente en los a帽os posteriores. Todo esto permitir谩 que tras la muerte de Franco, con la proclamaci贸n de Juan Carlos I, se inicie un proceso de transici贸n democr谩tica pese a las dificultades derivadas de la intensa actividad terrorista y los efectos de la crisis econ贸mica.

La muerte de Franco (20-11-75) llevar谩, 2 d铆as despu茅s, a la proclamaci贸n de Juan Carlos de Borb贸n como rey por las Cortes franquistas, siguiendo lo establecido en la Ley de sucesiones.

 En esta situaci贸n se plantean 3 posiciones respecto a la evoluci贸n pol铆tica siendo: la continuidad del r茅gimen, postura defendida por los sectores m谩s conservadores e intransigentes del partido (bunker); la reforma del r茅gimen desde el interior, apoyado por los reformistas del r茅gimen; y la ruptura con la dictadura, con la constituci贸n de un nuevo sistema, que ser谩 la pol铆tica defendida por las fuerzas democr谩ticas cuyo planteamiento era realizar un refer茅ndum para elegir el modelo de Estado, estableciendo posteriormente un gobierno provisional que convocara elecciones a Cortes Constituyentes para elaborar una nueva Constituci贸n.

Tras su proclamaci贸n como rey, JCI mantiene en su puesto a Arias Navarro, lo que supone una decepci贸n para los sectores que esperaban cambios profundos en el r茅gimen, ya que mantiene un planteamiento continuista a pesar de la presencia en su gobierno de ministros reformista como M. Fraga y M. Areilza, manteniendo y aprobando leyes muy restrictivas, y sin contemplar la legalizaci贸n de partidos y sindicatos.

La oposici贸n se organiza en una plataforma com煤n (Coordinaci贸n Democr谩tica) que plantea la necesidad de una ruptura democr谩tica. Paralelamente, se llevan a cabo movilizaciones populares (huelgas, manifestaciones) especialmente en Catalu帽a, Pa铆s Vasco y Madrid, duramente reprimidas con detenciones y despidos.

La tensi贸n se manifiesta tambi茅n en los sectores pol铆ticos procedentes del franquismo. Los sectores inmovilistas estimular谩n la creaci贸n de grupos paramilitares, dando lugar a los sucesos de Montejurra y el asesinato de estudiantes, mientras que los sectores reformistas intentan desplazar a los inmovilistas y llevar a cabo su proyecto de reforma desde el interior.

El rey fuerza la dimisi贸n de A.N (30-6-76) y llama a formar gobierno a A.Suarez, lo que provoca la decepci贸n de la oposici贸n. Desde este gobierno, tratar谩 de inmovilizar al 鈥渂unker鈥 y atraer a la oposici贸n democr谩tica a su proyecto de reforma mediante la amnist铆a para los presos pol铆ticos, contar con la oposici贸n en distintos aspectos, y el planteamiento de su proyecto de reforma pol铆tica.

La Ley para la Reforma Pol铆tica permit铆a el paso de un sistema dictatorial a uno democr谩tico al suponer la sustituci贸n de las Cortes franquistas por otras bicamerales, elegidas por sufragio universal, y la legalizaci贸n de partidos, sindicatos y otras asociaciones por parte del Gobierno. Esta ley ser谩 aprobada por las Cortes gracias a unas negociaciones subterr谩neas, acordando la no petici贸n de responsabilidades por las actuaciones dentro de la Dictadura y la promesa de no legalizar al PCE. La ley ser谩 aprobada ampliamente en refer茅ndum 15-12-76.

Tras la aprobaci贸n de la L.R.P se preparan las condiciones necesarias para la celebraci贸n de elecciones generales con la aprobaci贸n de decretos para la legalizaci贸n de sindicatos, establecimiento de derechos y libertades; y legalizaci贸n de los partidos pol铆ticos incluido el PCE (abril-77).

Las primeras elecciones se celebran el 15-6-77, teniendo una amplia participaci贸n, con la victoria para UCD (Adolfo Suarez), con mayor铆a absoluta. Ante esta situaci贸n, se plantean dos cuestiones fundamentales: elaborar una constituci贸n y tomar medidas ante la crisis econ贸mica.

Respecto a la crisis, producir谩 altos 铆ndices de paro (20%); y un grave proceso inflacionario (20%), que provocar谩n una p茅rdida de competitividad y un descenso de las exportaciones con el d茅ficit de la balanza comercial, tomando como soluci贸n la depreciaci贸n de la peseta.

La crisis energ茅tica acaba convirti茅ndose en una grave crisis industrial, produciendo un aumento de los costes de producci贸n y precios; y reduciendo el peso en la econom铆a espa帽ola de los sectores m谩s golpeados por la crisis; lo que generar谩 altos 铆ndices de paro.

La grave situaci贸n econ贸mica dificultaba el proceso pol铆tico de transici贸n, haciendo necesario el consenso entre partidos y fuerzas socialistas para solucionar la crisis, dando lugar a los Pactos de la Moncloa (octubre-77).

En el aspecto pol铆tico se acuerda la regulaci贸n de la vida p煤blica basada en principios democr谩ticos; mientras que en el aspecto econ贸mico se acuerda la reducci贸n de la inflaci贸n mediante el mantenimiento de la devaluaci贸n de la peseta; el control del gasto p煤blico; la racionalizaci贸n del gasto energ茅tico; la moderaci贸n salarial y una profunda reforma fiscal, con nuevos impuestos, como el de patrimonio e IRPF. Adem谩s, en el aspecto social, se estableci贸 una reforma de la S.S que supuso un incremento de la financiaci贸n p煤blica; el aumento de la cobertura de desempleo; y el incremento de las pensiones de jubilaci贸n. Sus efectos sirvieron para paliar las consecuencias sociales de la crisis.

En cuanto a la Constituci贸n, fue fruto del consenso, y elaborada por una ponencia de 7 miembros de los principales partidos, excepto el PNV. Ser谩 aprobada por las Cortes el 6-11-1978, ratificada en refer茅ndum el 6-12-78 y publicada en el BOE el 29-12 de ese mismo a帽o. Es una constituci贸n larga, bastante avanzada y con cierta ambig眉edad que permite el gobierno de distintas opciones pol铆ticas. En ella se establece:

  • Definici贸n de Espa帽a como 鈥淓stado social y democr谩tico de derecho鈥, donde el Estado queda sometido a la Constituci贸n y garantiza el cumplimiento de la misma.
  • Modelo pol铆tico como una monarqu铆a parlamentaria donde el Rey es el Jefe del Estado y de los Ej茅rcitos, sometido al poder Civil.
  • Ampl铆sima declaraci贸n de derechos individuales, colectivos y sociales.
  • Aconfesionalidad del Estado, aunque se reconoce el predominio de la religi贸n cat贸lica por ser la de la mayor铆a de espa帽oles.
  • Divisi贸n de poderes en Poder Legislativo, que recae en las Cortes Bicamerales elegidas por sufragio universal mayor de 18 a帽os, conformadas por el Congreso, con mayor peso en la aprobaci贸n de leyes y responsable de la elecci贸n del presidente del Gobierno; y el Senado, siendo la C谩mara de representaci贸n territorial compuesta por los senadores electos y los representantes de los parlamentos auton贸micos. El Ejecutivo recae en el gobierno y el Judicial en jueces y tribunales gobernados por el CGPJ.
  • Establecimiento de los principios rectores de la pol铆tica social y econ贸mica, implantando una econom铆a de libre mercado aunque permitiendo la intervenci贸n del Estado.
  • Creaci贸n del Tribunal Constitucional encargado de lo referente a la constitucionalidad de las leyes; conflictos entre poderes y administraciones; y el recurso de amparo en caso de violaci贸n de los derechos y libertades.
  • Lo m谩s novedoso es la organizaci贸n territorial del Estado, recogida en el (t铆tulo VIII), que define a Espa帽a como un 鈥淓stado de las autonom铆as鈥. Espa帽a se divide en municipios gobernados por ayuntamientos; provincias gobernadas por las diputaciones provinciales; y comunidades aut贸nomas, constituidas tras la aprobaci贸n de la Constituci贸n (17 comunidades aut贸nomas y dos ciudades aut贸nomas). Para acceder a la autonom铆a se presentan dos v铆as. Por una parte, el art铆culo 151, v铆a r谩pida, para las comunidades hist贸ricas (Catalu帽a, Pa铆s Vasco y Galicia) y aquellas que lo solicitasen cumpliendo una serie de requisitos (Andaluc铆a).
    Por otra parte, el art铆culo 143, v铆a lenta, para el resto de las CC.AA que deben aprobar un estatuto, aprobado en refer茅ndum por la poblaci贸n de esa comunidad y por las Cortes, siendo parte del ordenamiento jur铆dico del pa铆s como leyes org谩nicas. Todas las CCAA tienen un gobierno auton贸mico, un parlamento auton贸mico y un TSJ.
    Paralelamente, se constituyen las preautonom铆as. De este modo, en Catalu帽a, en 1977, regresa el presidente de la Generalitat del exilio, J. Tarradellas, restableciendo la Generalitat. Posteriormente, en Pa铆s Vasco, en enero-78, se establece el Consejo General Vasco mientras que en Galicia, en marzo-78, se establece la Xunta de Galicia provisional.

Los principales problemas con los que se va a encontrar la transici贸n ser谩n la crisis econ贸mica; el involucionismo, promovido por la extrema derecha que crear谩 y financiar谩 grupos paramilitares; y el terrorismo, que se va a dedicar a actuar, fundamentalmente, contra los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y personalidades vinculadas al franquismo, destacando GRAPO Y FRAP (extrema izquierda); y ETA y Terra Lliure (nacionalistas).

En conclusi贸n, pese a todas las dificultades (crisis econ贸mica internacional, terrorismo, conflictividad social, intentos de involucionismo), durante la Transici贸n pol铆tica se establece en Espa帽a un r茅gimen democr谩tico, suponiendo el fin del 煤ltimo r茅gimen fascista en occidente, que se fue consolidando gracias a la nueva estructura social del pa铆s (predominio de la clase media) y al consenso alcanzado por las principales fuerzas pol铆ticas, reflejado en la Constituci贸n de 1978, dando inicio al r茅gimen democr谩tico actual, siendo el m谩s largo que ha experimentado el pa铆s, en gran parte fruto de este consenso. De este modo, se consolida as铆 un periodo de normalizaci贸n pol铆tica y modernizaci贸n social, sum谩ndose al proceso de avance democr谩tico acontecido en Europa tras la ca铆da de los reg铆menes dictatoriales de Portugal y Grecia en los a帽os anteriores.

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