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La sorprendente diversidad religiosa de las 13 colonias americanas

La historia de la religión en las trece colonias originales de Estados Unidos suele centrarse en los puritanos, los cuáqueros y otros protestantes que huían de la persecución en Europa y buscaban construir una comunidad de creyentes afines. Los protestantes eran ciertamente mayoritarios, pero la realidad era mucho más diversa. La América colonial atrajo a verdaderos creyentes de una amplia gama de orígenes y creencias, como el judaísmo, el catolicismo y otros.

Y eso s√≥lo los emigrantes europeos. Los innumerables grupos de ind√≠genas americanos que ya viv√≠an a lo largo de la costa oriental ten√≠an sus propias creencias, muchas de las cuales forjaban conexiones entre los vivos, los difuntos y el mundo natural, seg√ļn explica el profesor em√©rito de Yale Jon Butler en su libro New World Faiths: Religion in Colonial America. Y los africanos transportados a las colonias como parte del comercio transatl√°ntico de esclavos trajeron su propia multiplicidad de pr√°cticas espirituales, que inclu√≠an creencias polite√≠stas, animistas e isl√°micas, antes de fundirse en nuevas variantes del protestantismo.

En 1630, el abogado puritano ingl√©s John Winthrop, fundador de la Colonia de la Bah√≠a de Massachusetts, invoc√≥ la frase ¬ęla ciudad en la colina¬Ľ para describir la nueva comunidad religiosa cristiana que √©l y sus compa√Īeros colonos deb√≠an aspirar a construir al servicio de ¬ęDios Todopoderoso¬Ľ. Pero los diversos creyentes atra√≠dos o tra√≠dos a las colonias construyeron muchas ciudades proverbiales, en muchas colinas. Cinco generaciones m√°s tarde, en 1776, Thomas Jefferson escribi√≥ la Declaraci√≥n de Independencia sin mencionar la palabra ¬ęCristo¬Ľ, y ni la palabra ¬ęDios¬Ľ ni ¬ęCristo¬Ľ aparecen en la Constituci√≥n de Estados Unidos, escrita y ratificada una d√©cada m√°s tarde. Ambos documentos han llegado a consagrar los ideales de una nueva naci√≥n que ten√≠a una base religiosa, pero que desarroll√≥ un alma secular.

Siglo XVII: √Čnfasis en la uniformidad religiosa

Las colonias inglesas de Norteamérica se fundaron como sociedades protestantes distintas, con sus propios estatutos y, con algunas excepciones, con un énfasis en la uniformidad religiosa.

En Virginia, la m√°s antigua de las trece colonias originales, la religi√≥n fue un tema importante en la primera reuni√≥n de la primera asamblea colonial, la C√°mara de Burgueses, en 1619. Los representantes aprobaron leyes que obligaban a los ciudadanos a cumplir con el ¬ęservicio de Dios¬Ľ, incluida la asistencia obligatoria a la Iglesia de Inglaterra (tambi√©n conocida como la iglesia anglicana, la denominaci√≥n protestante establecida por el Estado brit√°nico que se hab√≠a alejado del catolicismo romano, dominante durante mucho tiempo en Europa).

Tras la llegada de los peregrinos a Nueva Inglaterra en 1620, los puritanos les siguieron en la d√©cada de 1630. Ambos se hab√≠an escindido del anglicanismo, creyendo en las estrictas ense√Īanzas protestantes de Juan Calvino, que criticaba a la iglesia inglesa por estar todav√≠a contaminada por el catolicismo. Una vez en el Nuevo Mundo, los puritanos dieron a su versi√≥n del protestantismo un nuevo nombre: congregacionalismo.

Los anglicanos y los congregacionalistas se convirtieron en las dos fuerzas dominantes de la vida religiosa estadounidense durante gran parte del siglo XVII, y casi todas las nuevas colonias ten√≠an una u otra como fe establecida. A principios del siglo XVIII, las colonias americanas eran un lugar donde ¬ęla religi√≥n era b√°sicamente la cultura¬Ľ, dice Alan Taylor, profesor de historia de la Universidad de Virginia. A pesar de la diversidad geogr√°fica y ling√ľ√≠stica, dice, las colonias estaban dominadas por la ¬ęconvicci√≥n casi uniforme de que habr√° m√°s paz social y un mejor orden moral si todos van a la misma iglesia¬Ľ.

Un pu√Īado de colonias promueve la diversidad religiosa

Hubo notables excepciones a esta actitud entre las colonias.

Una de ellas fue en Rhode Island, donde un puritano disidente llamado Roger Williams, que hab√≠a sido expulsado de Massachusetts en 1635, imagin√≥ su nueva colonia en la bah√≠a de Narragansett como un ¬ęrefugio para personas con problemas de conciencia¬Ľ. Promovi√≥ la idea de una sociedad en la que la religi√≥n no deb√≠a ser regulada por el Estado.

La otra echó raíces en 1680, cuando el rey Carlos II pagó una deuda concediendo 45.000 millas cuadradas en el lado oeste del río Delaware a William Penn, hijo del almirante inglés Penn. Seguidor del cuaquerismo, la radical y denostada secta protestante que rechazaba casi todos los adornos del ritual eclesiástico y la jerarquía, Penn pasó a fundar Pensilvania, una nueva y tolerante colonia que atrajo no sólo a anglicanos, sino a una variedad de protestantes alemanes, desde luteranos a pietistas, e incluso a algunos católicos.

Por su parte, Maryland se fundó en 1634 como refugio para los católicos ingleses que huían de las guerras religiosas en Europa.

El ¬ęGran Despertar¬Ľ da paso a una mayor diversidad

A mediados del siglo XVIII se produjo el acontecimiento religioso m√°s importante de la Am√©rica prerrevolucionaria: el ¬ęGran Despertar¬Ľ. Fue entonces cuando un estilo de predicaci√≥n evang√©lica puso patas arriba las tradiciones religiosas y ayud√≥ a revigorizar la cultura religiosa de Estados Unidos, haci√©ndola m√°s en√©rgica, m√°s diversa y m√°s independiente, especialmente fuera de Nueva Inglaterra. La figura clave del movimiento, un ministro anglicano llamado George Whitefield, realiz√≥ varias giras por las colonias entre 1739 y su muerte en 1770. Con una voz de actor y un estilo esc√©nico v√≠vido, escribe Butler, atrajo a grandes multitudes, abordando la mayor preocupaci√≥n de todos los creyentes protestantes: la salvaci√≥n eterna.
Whitefield y otros inspirados predicadores ayudaron a establecer nuevas comunidades de protestantes, como bautistas, metodistas y presbiterianos.

El Gran Despertar condujo a una mayor participación de las mujeres en el nuevo movimiento bautista y a los primeros intentos significativos de convertir a los africanos esclavizados.

Tambi√©n consagr√≥ el acto de elecci√≥n en la vida estadounidense. Antes del Gran Despertar, dice Taylor, lo normal en las colonias era que ¬ętodos en una comunidad fueran a la misma iglesia¬Ľ. Lo que fue normal despu√©s del Gran Despertar, dice, ¬ęes que el individuo tome decisiones¬Ľ.

Los africanos esclavizados traen sus propias creencias; algunos se hacen bautistas

A medida que el comercio transatlántico de esclavos crecía dramáticamente, casi 1 de cada 5 de los 1,1 millones de personas que vivían en las 13 colonias era negro a mediados del siglo XVIII.

Los africanos esclavizados trajeron consigo una serie de creencias religiosas. Algunos practicaban el cristianismo, que hab√≠a encontrado conversos en la costa occidental africana a partir del siglo XVI. Algunos eran musulmanes. La mayor√≠a practicaba creencias animistas, adorando a los esp√≠ritus que infunden a las personas, los animales y los objetos inanimados. Manten√≠an vivas esas creencias a trav√©s de la m√ļsica, la danza, las artes curativas y otros tipos de expresi√≥n cultural.

Se sabe relativamente poco sobre la vida religiosa de los esclavizados durante los primeros tiempos de la Am√©rica colonial, dice James Sidbury, profesor de historia de la Universidad de Rice. ¬ęLos propietarios de esclavos norteamericanos no se preocupaban por sus creencias¬Ľ, dice, y ¬ęun inter√©s profundamente paternalista en el desarrollo religioso de los esclavos¬Ľ no se impuso hasta el siglo XIX.

Tras el Gran Despertar, el n√ļmero de miembros negros de las iglesias, incluidos los esclavizados y los liberados, aument√≥ dr√°sticamente, dice Sidbury, ya que los bautistas, metodistas y algunos presbiterianos buscaron conversos de todas las razas.

El primer pu√Īado de iglesias protestantes negras eran bautistas, fundadas en la d√©cada de 1770 en Georgia, Carolina del Sur y Virginia. Pero la mayor√≠a de los esclavizados celebraban sus cultos junto a los blancos, o creaban sus propios espacios espirituales.

La vida religiosa en las plantaciones del sur, dice Sidbury, ¬ędebi√≥ ser una mezcla muy complicada de verdaderos conversos cristianos y mucha gente curiosa y otros que se aferraban a formas de vida m√°s tradicionales¬Ľ. La tolerancia en este mundo era importante, a√Īade, porque la profunda opresi√≥n y la violenta realidad de la esclavitud significaba que la cooperaci√≥n entre los esclavizados era una cuesti√≥n de supervivencia.

Peque√Īos focos de islamismo y juda√≠smo

El islam era la religi√≥n dominante en la parte alta del √Āfrica subsahariana, y hay pruebas de la existencia de creyentes musulmanes entre los africanos esclavizados de Norteam√©rica, en particular, en el Lowcountry de Carolina del Sur. Los anuncios de esclavos fugitivos de la regi√≥n a veces hac√≠an referencia a sus or√≠genes musulmanes.

Los jud√≠os se convirtieron en una parte permanente de la vida colonial a partir de la segunda mitad del siglo XVII, cuando los jud√≠os sefard√≠es de origen espa√Īol y portugu√©s llegaron a Nueva √Āmsterdam (que m√°s tarde se llam√≥ Nueva York). Los jud√≠os tambi√©n se establecieron en Filadelfia, Charleston (Carolina del Sur), Savannah (Georgia) y Newport (Rhode Island), donde la Sinagoga Touro, dedicada en 1763, sobrevive como el edificio de sinagoga m√°s antiguo de Estados Unidos.

La fe de los fundadores

En v√≠speras de la Revoluci√≥n Americana, ninguna confesi√≥n protestante contaba con m√°s de una quinta parte de los fieles de las colonias, seg√ļn Butler. La Iglesia de Inglaterra -que alguna vez fue dominante, y que gradualmente se reconvirti√≥ en episcopalismo tras la ruptura con Inglaterra- se redujo a cerca del 15 por ciento.

Los principales fundadores -como George Washington, Thomas Jefferson, John Adams, Benjamin Franklin y James Madison- eran todos cristianos nominales, pero los estudiosos han se√Īalado que tend√≠an a evitar las creencias doctrinales. Y la propia Revoluci√≥n Americana se considera un ¬ęacontecimiento profundamente secular¬Ľ, escribe Butler.

Muchos fundadores eran seguidores del deísmo, un conjunto de ideas de la Ilustración, vagamente basadas en la oposición a las ortodoxias religiosas, que se caracterizaba por el escepticismo, el racionalismo y la observación minuciosa de la naturaleza. Algunos deístas, como Thomas Paine, rechazaban de plano el cristianismo.

Las antiguas colonias, ahora nuevos estados, solían tener religiones establecidas. (La Iglesia Congregacionalista siguió siendo la religión estatal de Massachusetts hasta la década de 1830). Pero los documentos fundacionales del periodo revolucionario recalibraron el papel de la religión lejos del gobierno, comenzando a nivel nacional y siguiendo los estados.

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