Pakal el Grande transformó esta ciudad maya en un glorioso centro de poder

Pir√°mides escalonadas, coloridos templos y un gran palacio proclamaban el brillo de Palenque, reflejando el favor de los dioses y la fuerza de su gobernante del siglo VII.

En lo m√°s profundo de la selva del estado mexicano de Chiapas se encuentran las ruinas de una ciudad maya conocida hoy como Palenque. Rodeadas de un espeso dosel de cedro y caoba, unas 1.500 estructuras individuales conforman el antiguo complejo, cuyo centro est√° dominado por un palacio y rodeado de templos.

Cultura cl√°sica

Entre los a√Īos 250 y 900 d.C., la cultura maya prosper√≥ en toda la pen√≠nsula de Yucat√°n. Aunque estaban unidas por la lengua y la religi√≥n, las ciudades mayas se enfrentaban con frecuencia.

Aunque Palenque es relativamente peque√Īo en comparaci√≥n con otros yacimientos mayas como Chich√©n Itza o Tikal, el fino detalle y la elegancia de su arquitectura han sorprendido a los visitantes desde su apogeo. Los esbeltos muros de sus monumentos estuvieron en su d√≠a recubiertos de una capa de estuco y pintados con brillantes rojos y azules. Aunque estos colores hace tiempo que se desvanecieron, los frisos y la canter√≠a ornamentada de Palenque perduraron. Tambi√©n lo ha hecho su rico dep√≥sito de inscripciones, sobre todo en los paneles de la pir√°mide escalonada m√°s grande de la ciudad, conocida como el Templo de las Inscripciones.

A medida que los historiadores examinan los tesoros visuales de Palenque y descifran las complejidades de sus glifos, han aprendido cómo la dinastía gobernante de la ciudad, la arquitectura y la fe estaban unidas. Reflejaban las creencias del mundo maya en general, al tiempo que proclamaban las tradiciones religiosas y los dioses propios de Palenque.

Orígenes de la ciudad

¬ęMaya¬Ľ es un t√©rmino del siglo XX para referirse a la civilizaci√≥n que floreci√≥ en el sur de la pen√≠nsula de Yucat√°n en M√©xico y en las actuales Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador. Floreci√≥ durante lo que los estudiosos llamaron su periodo cl√°sico, del 250 al 900 d.C. La civilizaci√≥n maya era hegem√≥nica y estaba formada por numerosos centros de poder independientes unidos por lenguas, calendarios y un sistema de escritura comunes, as√≠ como por rituales y costumbres religiosas. Palenque pertenec√≠a a esta red. A pesar de estas conexiones, estas ciudades a menudo estaban en conflicto entre s√≠. Palenque no fue una excepci√≥n.

El nombre de Palenque proviene de una palabra espa√Īola que significa ¬ęempalizada¬Ľ. Los colonos espa√Īoles del siglo XVI dieron este nombre a un pueblo cercano, que con el tiempo se asoci√≥ a las propias ruinas. En la actualidad, algunos historiadores creen que los habitantes de Palenque podr√≠an haber conocido la ciudad como Lakamha, una palabra maya relacionada con los r√≠os y que refleja las abundantes fuentes de agua del lugar.

Los primeros habitantes de Palenque probablemente se asentaron en el lugar en torno al siglo I a.C. A medida que la ciudad crecía, prosperaba lo suficiente como para afirmar su influencia sobre otros pueblos de la región. Palenque se enriqueció gracias al comercio y a los tributos recaudados de las ciudades subyugadas.

Al igual que otras ciudades mayas, Palenque estaba gobernada por un funcionario conocido como ajaw. El cargo se ha comparado con el de un rey, pero muchos estudiosos lo asemejan m√°s al de un poderoso gobernador o se√Īor. El t√≠tulo parece haber sido hereditario y el poder pasaba de padres a hijos.

El ajaw servía de enlace entre los dioses y el pueblo. Las inscripciones glíficas encontradas en Palenque revelan que el pueblo creía que los dioses controlaban el clima. La misteriosa niebla y las tormentas de la ciudad podían tanto perturbar como impulsar la agricultura de la que dependía la ciudad. El papel del ajaw era interceder ante los dioses para ayudar a proteger y alimentar a su pueblo.

Alrededor del a√Īo 431 d.C., la dinast√≠a gobernante de Palenque fue fundada por un l√≠der llamado K’uk’ B’alam I. Palenque alcanzar√≠a nuevas cotas un par de siglos m√°s tarde, en el siglo VII, cuando su mayor ajaw -Pakal el Grande- lleg√≥ al poder. Conocido como K’inich Janaab’ Pakal (que significa ¬ęescudo de la cara del sol¬Ľ), se convirti√≥ en ajaw cuando s√≥lo era un ni√Īo, y su madre, la se√Īora Sak K’uk’, gobern√≥ como regente hasta que √©l alcanz√≥ la mayor√≠a de edad. Ocup√≥ el poder desde el a√Īo 615 hasta su muerte en 683, a los 80 a√Īos de edad. Durante su reinado, Pakal transform√≥ Palenque de una relativa oscuridad a una ciudad que rivalizaba con otras grandes ciudades mayas como Tikal.

Palacios y templos

La ciudad de Pakal estaba dividida en dos √°reas: una zona p√ļblica central -la Gran Plaza, rodeada de monumentos- y una zona residencial separada. La sofisticada ciudad contaba con acueductos, plazas p√ļblicas y campos de juego de pelota. El poder civil se concentraba en el Gran Palacio. Otras estructuras se hab√≠an levantado en el mismo lugar en √©pocas anteriores, pero esta elevada estructura, dominada por su torre de cuatro pisos, fue construida en tiempos de Pakal.

El impresionante Templo de las Inscripciones se inició durante el reinado de Pakal. Esta notable pirámide escalonada es un ejemplo clásico de la arquitectura maya, con nueve niveles distintos coronados por un templo con un icónico peine maya en la cima. El mayor tesoro del edificio son los detallados glifos e imágenes inscritos en sus paredes. Estas marcas registran la historia de Palenque y su gente, proporcionando una valiosa visión de la cultura, las creencias, los rituales y la visión del mundo de los residentes de Palenque.

Uno de los relatos describe una invasión destructiva llevada a cabo antes de la época de Pakal. Las fuerzas de Calakmul (Kaan), una ciudad maya en lo profundo de la selva de la cuenca del Petén, al este, atacaron la ciudad. Los relatos describen el ataque en términos dramáticos, relatando la destrucción generalizada que arrasó la ciudad.

Las inscripciones relatan c√≥mo los calakmul hab√≠an ¬ęderribado¬Ľ a las principales deidades de la ciudad, pero Pakal restaur√≥ a los dioses, devolvi√©ndolos a sus leg√≠timos lugares de culto. Pakal construye una narraci√≥n que lo sit√ļa en el centro como un salvador que restablece el orden divino en la ciudad y su gente.

Las deidades que Pakal restaur√≥ eran tres dioses estrechamente vinculados a la identidad de Palenque. Conocidos como la Tr√≠ada de Palenque, los estudiosos los han apodado GI, GII y GIII. Su naturaleza exacta es compleja, cada uno con m√ļltiples funciones y a menudo interrelacionados con otros dioses mayas adorados en otras ciudades.

En Palenque se erigieron otras tres estructuras para reforzar los v√≠nculos con los dioses. El hijo y heredero de Pakal, K’inich Kan B’alam (que significa ¬ęjaguar serpiente brillante¬Ľ) comenz√≥ a trabajar en un nuevo paisaje ritual al sur del complejo de palacio y templo construido por su padre. Conocido colectivamente como el Grupo de la Cruz, el complejo se construy√≥ en el siglo VIII. Est√° formado por el Templo de la Cruz, el Templo de la Cruz Foliada y el Templo del Sol. El nombre del complejo proviene del parecido de los motivos del templo con una cruz. De hecho, son iteraciones del √Ārbol del Mundo Maya, un factor de conexi√≥n central en la cosmolog√≠a maya.

Cada uno de los tres templos est√° relacionado con un dios de la tr√≠ada de Palenque: El Templo de la Cruz est√° asociado con GI, el Templo de la Cruz Foliada con GII y el Templo del Sol con GIII. De estos dioses, quiz√° sea GII el que mejor conocen los arque√≥logos gracias a las inscripciones, las im√°genes en los incensarios descubiertos en el Templo de la Cruz Foliada y los relieves. Su nombre es Unen K’awiil, el ¬ęinfante¬Ľ, asociado con el ma√≠z y la lluvia. Las inscripciones vinculan al ¬ęni√Īo¬Ľ GII con la idea de fertilidad din√°stica y con la legitimidad de los gobernantes de Palenque.

Templos y tumbas

Los primeros europeos que vieron estas ruinas las contemplaron en el siglo XVII. Quedaron maravillados por su belleza; en los siglos posteriores, más visitantes viajaron a Palenque para observar estos edificios y registrar sus magníficas obras de arte.

Los primeros estudios arqueológicos modernos comenzaron en el siglo XX. El trabajo del arqueólogo mexicano Alberto Ruz fue uno de los más importantes. Trabajando en la década de 1950, realizó un importante hallazgo en el Templo de las Inscripciones

Registr√≥ que una c√°mara, situada en la parte m√°s baja del templo, ¬ęparec√≠a una capilla abandonada¬Ľ. En las paredes hab√≠a figuras de estuco en relieve. El suelo… estaba casi completamente lleno de una gran losa de piedra tallada¬Ľ. El cuerpo bajo la losa, cubierto con una m√°scara mortuoria de jade de mirada penetrante, fue identificado como Pakal, depositado all√≠ tras su muerte en 683.

La magn√≠fica tapa del sarc√≥fago, inscrita con glifos mayas, y la elaborada imaginer√≠a centrada en una figura agachada, se convirtieron en fuente de fascinaci√≥n generalizada. Los mayistas afirman que la interpretaci√≥n m√°s probable es que la figura es Pakal posando ante el √Ārbol del Mundo Maya. En la tumba, su cuerpo estaba rodeado de objetos de jade, cuyo color verde simboliza el ma√≠z y el agua, los materiales en los que se basaba la civilizaci√≥n maya. Algunos de los objetos de la tumba estaban espolvoreados con cinabrio, un mineral de mercurio oxidado, cuyo color rojo representa la sangre, la vida y el m√°s all√°.

La estabilidad continu√≥ durante el reinado del nieto de Pakal y m√°s all√°, pero a mediados del siglo XX, la influencia de Palenque en la regi√≥n empez√≥ a flaquear. Hacia el a√Īo 900 Palenque quedar√≠a vac√≠a, lo que se cree que forma parte de lo que los estudiosos llaman el colapso maya, un abandono a√ļn inexplicable de los grandes centros urbanos del imperio. Los edificios de Palenque se mantendr√≠an firmes mientras sus vivos colores se desvanec√≠an con el tiempo.

Artefactos de Palenque

Descubiertos siglos despu√©s, los monumentos de Palenque siguen proclamando la gloria pasada de su pueblo. Los arque√≥logos siguen explor√°ndolos. En la d√©cada de 1990 se encontr√≥ un pasadizo oculto bajo las escaleras del Templo XIII que conduc√≠a a otra tumba de una mujer de alta alcurnia, ahora conocida como la ¬ęReina Roja¬Ľ. Ahora se cree que es Lady Tz’akbu Ajaw, la reina consorte de Pakal.

Un equipo de arque√≥logos, dirigido por Arnoldo Gonz√°lez, anunci√≥ en 2016 el descubrimiento de un t√ļnel de agua bajo el Templo de las Inscripciones y la tumba de Pakal. Creen que la tumba y la pir√°mide fueron colocadas deliberadamente sobre un manantial para que el agua proporcionara al esp√≠ritu de Pakal una forma de viajar al inframundo.

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